Alineación:
Una mala alineación puede producir un funcionamiento anormal de los neumáticos y afectar tanto al agarre del pavimento como al consumo de combustible del vehículo.
Equilibrado:
Un mal equilibrado puede producir vibraciones en la dirección asistida, salpicadero, resultando una conducción desagradable.
Cambio de neumáticos:
Unos
neumáticos en buen estado le dan mejor control del vehículo y una maniobrabilidad continuada.